El Marco para la Buena Dirección especifica criterios que permiten reconocer las competencias, habilidades y conocimientos necesarios para el ejercicio de un desempeño directivo destacado. Se estructuran en cuatro áreas de desarrollo o ámbitos de acción directivo. Esos son:
a) Liderazgo ver más >
b) Gestión Curricular ver más >
c) Gestión de Recursos ver más >
d) Gestión del Clima Institucional y Convivencia ver más >
En esta estructura, el Área de Liderazgo considera actitudes y competencias directivas que contribuyen al logro de los criterios incluidos en las áreas restantes y se constituye en el motor del Marco Para la Buena Dirección.
Los criterios indican, en cada ámbito de acción, las competencias, habilidades y conocimientos necesarios para un destacado desempeño directivo.
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